Memoria de Actividades 1999
Carta del Presidente
Final o comienzo de siglo, el caso es que nos encontramos
en el año 2000. Año de cifra cabalística que para nuestro sector no debería
tener otro significado que el de la continuación de un trabajo bien hecho
en cada una de las compañías que componen la Asociación, y en ésta misma.
El proceso de fusiones entre las distintas compañías
a nivel internacional del que hablábamos en la Memoria anterior ha venido
haciéndose una realidad en el marco de un proceso inexorable de globalización.
Con todo, en nuestra Asociación sólo ha repercutido en la desaparición de
una compañía asociada (FINA y TOTAL han pasado a ser TOTALFINA) y en el cambio
de BP por MOBIL como compañía asociada. Al menos ésta es la situación en este
momento. No obstante, parece que este proceso no se puede dar por acabado
y que tendremos que seguir atentos a la evolución que en este sentido se vaya
produciendo en el mundo y a sus repercusiones en nuestro país. El reto, pues,
sigue ahí y deberemos prepararnos para darle respuesta.
Las estimaciones de que disponemos en estos momentos,
con datos para los tres primeros trimestres, de crecimiento del PIB del 3,6,
3,6 y 3,7%, respectivamente, indican un incremento para 1999 de en torno al
3,7%. Así pues, las expectativas que debieron revisarse a la baja a comienzos
de año volvieron a revisarse al alza al término del mismo hasta situarse en
ese 3,7%, ligeramente superior a las previsiones de los primeros meses de
1999. De nuevo el incremento en el Consumo Privado ha marcado el desarrollo
de nuestra economía a lo largo del año, sin olvidar la importante evolución
de las Inversiones en Bienes de Equipo y de la Construcción. La aportación
de las Exportaciones al PIB ha quedado de nuevo matizada por la evolución
de las Importaciones.
Las expectativas para el presente año 2000 deben situarnos
en una posición más moderada, aun dentro de una tónica de crecimiento. Las
previsiones iniciales de la OCDE sitúan el crecimiento del PIB en un 3,7%
para este año, cifra similar a la de 1999. El incremento espectacular de los
precios del petróleo en el comienzo del año nos hace situarnos en una posición
algo más conservadora que esa previsión, manteniéndonos a la expectativa del
desarrollo de esos precios a lo largo del año. Las tensiones inflacionistas
con que se comienza el año vienen provocadas fundamentalmente por esta razón.
Ya en nuestro sector hemos vivido un año de mayor estabilidad
en los crecimientos, como era de esperar tras el excelente 1998. El primer
y el cuarto trimestres han sido los de menores incrementos, apenas superiores
al 1% en su conjunto, aunque con cifras significativas de crecimiento en los
trimestres intermedios. Hemos seguido, por tanto, la evolución de la economía
de una forma más cercana a lo ocurrido en 1998. Pero esta vez debemos felicitarnos
porque este hecho se ha producido sobre bases de 1998, que fue un muy buen
año en las ventas de aceites y grasas. Sólo este último apartado, el de las
grasas, ha tenido una evolución negativa a lo largo del año. Y todo esto,
además, dando cumplida respuesta a las necesidades de nuestros clientes, cada
vez más exigentes en calidad y desarrollo de los lubricantes. Efectivamente,
las compañías asociadas en ASELUBE continúan dando respuesta a las demandas
de nuevos productos por parte de los diferentes mercados, si bien consideramos
que no ven recompensados de manera equitativa sus esfuerzos. Es el de los
lubricantes un mercado muy competitivo, con un gran número de marcas (todas
ellas con la intención de lograr cuotas de mercado importantes).
ASELUBE ha coordinado, junto con Ecoembes, la elaboración
del Plan Empresarial de Prevención en el que se enmarca nuestro sector (Motor
y Lubricantes). El mismo proceso de elaboración de nuestro Plan, la recogida
de información, el intercambio de experiencias y el acuerdo de medidas a adoptar
han significado en sí mismas importantes oportunidades para que las compañías
se hicieran conscientes del alcance que tiene la Ley de Envases y Residuos
de Envases, y las medidas de adaptación a la misma que conlleva. Creo que
no exagero si afirmo que el nuestro es uno de los sectores que se han situado
en mejor posición para su cumplimiento presente y futuro. Es cierto que ha
sido un esfuerzo importante y que seguirá siéndolo, pero nos parece que ha
merecido la pena.
Por otro lado, lamentablemente, sigue sin aparecer una
regulación adecuada en materia de aceites usados. Es cierto que la Ley de
Residuos enmarca las opciones en este sentido, pero deja muchos flecos sin
terminar de definir. Nuestro malestar en este sentido está considerablemente
paliado por la constatación de que las leyes de mercado van resolviendo aceptablemente
el problema de la recogida y posterior tratamiento de los aceites usados.
Seguimos pensando que las premisas que desde ASELUBE se han venido señalando
como prioritarias desde el primer momento deberían mantenerse en toda nueva
normativa. Insistimos en que cualquier gravamen o carga económica adicional
sobre los lubricantes deberá tener el carácter de finalista, y no discriminatoria,
para los agentes presentes en el mercado. Es ésta una cuestión imprescindible
para que no se produzcan distorsiones en el mismo por esta causa. Hay que
insistir en que el problema de los aceites usados es, en nuestro país, casi
exclusivamente el de su recogida. En cuanto a su tratamiento posterior, además
de la tradicional valorización, medioambientalmente controlada en plantas
de cogeneración, cementeras y azulejeras, se han desarrollado en España procesos
que transforman el aceite usado en un combustible, tipo gas-oil, adecuado
para su combustión en motores que generan energía eléctrica, obteniéndose
un residuo inerte. Estas nuevas aplicaciones, unidas a la ampliación del número
de plantas dedicadas a la regeneración para obtener bases re-refinadas, están
convirtiendo el aceite usado en un «bien escaso».
Durante 1999 se ha mantenido el esfuerzo de ASELUBE
y de sus compañías asociadas en materia de formación. Se han celebrado un
Curso Básico de Lubricantes (el XI en Sevilla), un Curso Monográfico de Grasas
(el III en Vitoria) y un Curso Monográfico de Lubricantes de Cárter y Transmisiones
de Automoción (el III en Valencia). En el conjunto de los cursos celebrados
hasta el año 2000 se ha contado con la presencia de más de 300 asistentes,
entre personal propio de las compañías asociadas y de sus distribuidores,
en el Curso Básico de Lubricantes; 77 en el Curso Monográfico de Grasas, y
96 en el Curso Monográfico de Lubricantes de Cárter y Transmisiones de Automoción.
En total, más de 470 personas. Para el presente año 2000 se está elaborando
la documentación necesaria para celebrar el I Curso de Aceites Industriales
(Hidráulicos, Engranajes y Compresores), con el objetivo de ampliar la oferta
de este importante servicio que da nuestra Asociación.
La presencia como socios colaboradores de nuestra Asociación
de las principales compañías de aditivos (Oronite, Lubrizol e Infineum) ha
significado un intercambio de información, experiencias y conocimientos con
estas compañías y está redundando en la mejora del sector y en la clarificación
a la sociedad del significado de los lubricantes.
Desde estas líneas quiero aprovechar para agradecer la
labor desarrollada por todos los miembros de la Junta Directiva y los participantes
en cada una de las Comisiones. Sin ellos no sería posible continuar nuestra
labor. En especial quiero resaltar la labor desarrollada en el último año
por D. Enrique Mateo Sagasta (ESSO), como Presidente de la Asociación, sobre
todo ahora que recae sobre mí la responsabilidad de ocupar su puesto. Espero
que, con la colaboración de D. José E. Aranguren (CEPSA) y la del resto de
vocales de la Junta Directiva, sepamos continuar la marcha de este proyecto
común que es ASELUBE.
Los diferentes cambios profesionales en las compañías
han traído consigo variaciones en la composición de sus representantes en
la Junta Directiva. Así, yo mismo sustituí a D. Carmelo Mayoral, en representación
de REPSOL YPF, y D. Juan Carlos Robres y D. José M.ª Lacasa fueron sustituidos
por D. Domingo San Felipe y D. Carlos Reyna, en representación de TOTALFINA.
Espero que nuestra aportación sea, cuando menos, tan valiosa como ha sido
la de nuestros predecesores. Las labores desarrolladas por los Sres. Mayoral
y Robres, como Presidente y Vicepresidente, y de este último al frente de
la Comisión de Estadísticas quedan dentro del capital más valioso con que
cuenta nuestra Asociación. Esperamos que en sus nuevas funciones sigan obteniendo
los éxitos profesionales y personales que se merecen. Nuestra amistad y compañerismo
permanecen con la esperanza de reencontrarnos con ellos en el desarrollo de
nuestra profesión.
Las puertas de nuestra Asociación siguen abiertas a todas
aquellas compañías del sector de lubricantes que, no perteneciendo a ASELUBE,
mantienen un mismo espíritu de seriedad y responsabilidad en el mercado. Seguimos
pensando que representamos la mejor forma de defender los intereses comunes
de nuestro sector y que la mejor forma de hacerlo es desde dentro de nuestra
Asociación.
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